Tierra 616

miércoles, junio 22, 2005

El porqué de las palabras, II

Del ‘alma’ (Seele) dice Heidegger, citando a Trakl, que es ‘algo extraño en el mundo’; Heidegger entiende por ‘algo extraño’ la noción de que es algo que sufre extrañamiento: es algo que está en el mundo pero que está en camino hacia un destino distinto al de este mundo. En su viaje migratorio el alma tiene que soportar el peso de este destino (que haremos explícito, como lo concibe Heidegger, más adelante); el hecho de que debe ‘soportar’ al espíritu para Heidegger es una marca de su ‘feminidad’ ante la ‘masculinidad’ del espíritu (de manera paralela a la que Eckhart decía que pensando en el alma podíamos imaginar que era ‘femenina’ ante la ‘masculinidad’ de Dios). Otro elemento que nota Heidegger es que el alma tiene el deber de guardar y nutrir al espíritu, de tal manera que no habría espíritu sin alma. Y por último debe decirse del alma (siguiendo a Heidegger) que debe llevarse a sí misma ante el espíritu (como Heidegger lo entiende en Trakl), y que la medida de la grandeza del alma es su manera de portar y soportar la llama y la tristeza del espíritu.

El ‘Espíritu’ (Geist) como es leído por Heidegger en Trakl tiene muchos elementos: notemos primero que el Geist no es ‘algo con destino’ como lo es el alma (posee ‘otra temporalidad’ que la del alma): es concebido como una entidad no anclada al mundo; pero sí está cerca del mundo en tanto que está cerca del alma. Heidegger dice que el Geist tiene una doble posibilidad: hacia la ternura y hacia la destrucción; hacia una quietud pacífica y amistosa, por un lado, y hacia el Mal, por el otro. Sin embargo, la expresión más típica y más característica del Geist es el Mal. Leamos en palabras de Heidegger mismo sobre la relación del Geist con el Mal:

“[Debemos entender] ‘espíritu’ (Geist) en los términos en que se nombra la significación originaria de la palabra, pues gheis significa estar enojado, espantado, estar fuera de sí.” (Unterwegs zur Sprache - Heidegger).

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