Tierra 616

lunes, diciembre 19, 2005

Técnicas de expresión oral


Desde el ostracismo al que se ve condenado, mi yo malvado (una putilla vestida de tweed de pelo recogido y pendientes de perla que responde al adorable nombre de Jean Marie) a veces me pasa notitas por debajo de la puerta. Las más de la veces suelen ser gentiles amenazas de muerte o mensajes subliminales del estilo de «ya te lo dije, cerda» o «abre una cuenta vivienda», nada del otro jueves. Sin embargo, a veces, cuando deja de golpearse la cabeza contra la pared, Jean Marie puede llegar a llegar a cotas pero que mucho más capciosas, y ha sido precisamente por medio de esas tretas y subterfugios como me ha empujado a abrirla este cuaderno de notas.

Y es que, puesto que recientemente volví a tomar el mando del cuerpo que ella y yo compartimos, y la despedí de su trabajo de traductora corporativa, Jean Marie se ha tenido que sentar en el banquillo para pasar allí una buena temporada y, mientras tanto, afilarse las uñas y limpiarse los cristales de las gafas de pasta, no se le vaya a escapar algún dislate lingüístico. Como de momento no tenía planeado nada para ella, y como sé lo mucho que le gusta aleccionar a los legos en estas materias, no he podido privarla de ese inmenso disfrute que supone señalar las debilidades de los demás.

El caso es que, durante el tiempo en que se hizo con el control, la pobre se entretuvo escribiendo, enchepada debajo del flexo de la oficina, todo un diccionario de uso y dudas del español actual, que un buen día me encontré impreso a doble espacio y perfectamente encuadernado en tapas duras. En fin, que tanto empeño le puso (a ver, estaba bulímica perdida entre tanto segmento y tanto fuzzy match) que, debido a la extensión de tamaño documento, me he visto obligado a referir en dicho cuaderno con cuentagotas algunos de los muchos consejos que nos da la putilla de Jean Marie para mejorar nuestra expresión lingüística, además de otras diatribas inobjetivables y totalmente sesgadas. Para su mejor digestión y regurgitación, se recomienda taparse la nariz y abrir bien la boca (mente limpia, mente limpia) que siempre hay a quien no le sientan bien estas cosas y luego se me pone a hacer cochinadas.

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