Tierra 616

martes, septiembre 26, 2006

PIENSA MAL

Piensa que nada de lo que te dije es cierto. Piensa que ninguna de las palabras con las que tan generosamente te regalé los oídos significa nada para mí. Piensa que todo forma parte de mi forma de ser. Piensa, también, que al fin y al cabo ése es mi oficio. Piensa que, a pesar de todo, lo hice con la peor de las intenciones. Piensa, sobre todo, que soy un cabrón. Pero piensa también que yo nunca te dije lo contrario.

Piensa que tú tenías razón y que jamás deberías haberte acercado a mí. Piensa que las reticencias que albergaste desde el principio eran ciertas y que nunca debiste desecharlas. Piensa que estabas en lo cierto cuando dijiste que en estas cosas es mejor ser cauto que insensato. Piensa eso. Piensa que cada SÍ fue una falsa promesa, cada NO, un ultraje y cada silencio con el que te agasajé fue otra forma de mentirte. Piensa que toda la culpa es mía por obligarte a creer lo que nunca te dije.

Piensa que el culpable soy yo por no plegarme a tus deseos, a pesar de que, después de darte cuenta de que nunca llegaría a adivinarlos, me los repitieras una y otra vez. Piensa que todos mis vanos intentos por satisfacer esos deseos nunca llegaron a ser sinceros. Y piensa que en realidad nunca tuve intención de hacerlo. Piensa, entonces, que nunca llegaste a conocer mis verdaderas intenciones, que mis palabras nunca dieron respuesta a tus inquietudes y que en realidad no sabes nada de mí. Piensa, al fin y al cabo, que no te dispensé un trato más afectuoso que el que me permite la mera condescendencia.

Piensa que ésa es mi naturaleza y que jamás podría darte lo que tú necesitas, aunque lo que tú necesitas no sea nada del otro mundo, de verdad. Piensa que todo eso es cierto y que no merezco ni una lágrima de alguien como tú. Piensa eso, por favor. Piensa que todo el daño que te hice lo hice con la peor intención, pero que, en el fondo, no podía evitarlo. Piensa que yo soy el escorpión y tú eres la rana. Piensa eso, porque si piensas eso, acertarás.