Tierra 616

domingo, enero 28, 2007

THROUGH THE LOOKING GLASS

Llevo muchos días con la mirada fija. No sé si sabéis de lo que estoy hablando. Me pasa en cualquier lugar, mientras espero el ferrocarril, mirando pasar el frío paisaje montañés, fumándome ese cigarro de más, sobre la almohada, bajo la ducha, ante la cajera del súper y contra el espejo. Hay algo que no funciona. Sigo a rajatabla mis ejercicios manuales y ya he aprendido a contener gran parte del dolor residual. La terapia la suelo hacer los lunes y los miércoles, y ya noto cierta mejoría en el dedo. Incluso me he comprado por fin la guitarra acústica que tanto quería. Pero aun así hay algo que no funciona, porque sigo con la mirada fija. El olor a maría de los perroflautistas de Gracia me deja totalmente indiferente, paso por el Raval sin hacerle el menor caso a las putas y ni siquiera los turistas sexuales de las Ramblas logran perturbar mi quietud. Mi camino se extiende firme y terso como mi propia piel. El zen me ha enseñado a contemplar el todo como a mí mismo, pues sé que en el fondo no son más que una y la misma cosa. Por eso sé que algo no funciona. Por eso sé que si miro hacia delante mientras voy avanzando y no veo lo que tengo enfrente, es que en realidad estoy cayendo hacia atrás, to the other side of forever.




domingo, enero 21, 2007

POESÍA VERTICAL

«El límite del lenguaje se revela en la imposibilidad de describir el hecho
que corresponde a una frase (que es su traducción), sin repetir justo esa frase.»
.
Esta sentencia de Wittgenstein se me quedó grabada en la cabeza en el mismo momento en que la leí. Durante estos días no me quito de la cabeza esa misma idea. Debo decir que de siempre he sido contrario a la poesía, no por forzar ese límite al que se refiere Ludwig, sino por todo lo contrario, por querer obviar ese límite y arrogarse la realidad de las cosas mediante torpes y esqueléticos signos sin vida. En esto discrepo de mi hermano, fuente de gran parte de mi bagaje literario, y supongo que de muchos otros curiosos de la lengua. Por mi oficio estoy obligado a mirar el lado pragmático y casi utilitario de las palabras, lo cual me obliga levantar una ceja de escepticismo ante toda manifestación que pretenda forjar una alianza casi sacra entre lenguaje y realidad. Sé de las manipulaciones y vejaciones a las que se deja someter el lenguaje (*). No puedo permitirme el lujo de creer, tampoco en ese sentido. Pero he de confesar que hoy en la playa estaba leyendo poesía. A un poeta en particular. A un poeta muy particular. Como parte de la terapia para involucrar a los demás en mis actividades, iré poniendo algunos de sus poemas en la radio. Para que veáis que no sólo estaba hablando de sexo. Sucias.

jueves, enero 18, 2007

LA PLEGARIA



Y vienen a tocar al lado de casa en mayo. Yo, por si acaso, ya tengo la entrada.

Etiquetas:

miércoles, enero 17, 2007

INCUNABLES (v)

JIMMY CORRIGAN, EL CHICO MÁS LISTO DEL MUNDO, de Chris Ware.
2003
Planeta DeAgostini. 30 euros

Etiquetas:

martes, enero 16, 2007

HORMIGAS

Cuando era pequeño me aterraban las hormigas. A cada paso temía desatar su ira. Intuía, en una suerte de hilozoísmo panteísta, que matar a una de ellas siquiera por accidente significaría ganarme su enemistad como especie. Así que, de manera casi inconsciente, adopté la costumbre de no pisar del todo en el suelo. Me apoyaba en el empeine, basculaba mi peso de pie en pie, pero nunca pisaba con firmeza, hábito que me acarreó varios trastornos ortopédicos y unos ademanes un tanto mariquitas. Sin embargo, a pesar de todos aquellos equilibrismos imposibles, cualquier descuido fácilmente evitable, cualquier torpeza justamente reprochable, me volvían a poner en el punto de mira de las hormigas. Ellas fingían indiferencia ante mis afrentas, pero yo sabía que mis asesinatos no podían quedar impunes. Y con ese pensamiento me iba a la cama cada noche. Poco a poco, este karma improvisado se vio fagocitado por la espiral psico‑hormonal llamada adolescencia. Mis sueños de culpa empezaron a mancharse de nuevos pecados que iba cometiendo durante el día. Cada decepción paternal, cada derrota deportiva, cada lamento onanista se iba acumulando en el suma y sigue de mi particular descenso a los infiernos. Hasta tal punto llevaba mis flagelaciones que veía una relación perfectamente lógica de causa y consecuencia entre las violentas escenas familiares escenificadas en mi hogar y mis pequeñas faltas privadas. Fue entonces, en ese momento de crisis existencial que son los quince años, cuando las hormigas aprovecharon para servir su venganza. Todas a una, esperaban a la medianoche para subírseme por las piernas y atenazarme el estómago con sus mordeduras. Mis músculos se contraían, mis poros supuraban y mis estigmas se desgarraban. Ni Santa Teresa se retorció tanto. Como el cuerpo humano es una máquina perfecta de adaptación, el mío se fabricó una coraza. Una coraza tan resistente como para resistir las mordeduras de las hormigas. Me convertí en una de ellas. Mi piel se endureció, mi cerebro se compactó, mi actividad se aceleró, silueta se estilizó y mi precisión se precisó. Dado mi entorno social me vi irremisiblemente abocado a ser una hormiga obrera. Fui eficiente, rápido y diligente. Mis pasos, ahora firmes, siempre tenían un rumbo productivo. Fui la mejor de las hormigas obreras, un orgullo para mi raza. Perdí el miedo a las hormigas porque me convertí en una de ellas. Me convertí en mis miedos y los vencí. Ahora sólo espero que alguien me ayude a bajarme la cremallera de este estúpido disfraz de hormiga.

jueves, enero 11, 2007

LA MEJOR WEB DE 2006

De acuerdo, no era más que una excusa para sacar a Scarlett en el blog y aumentar el número de visitas, pero como estos días todo el mundo se puso a hacer listas y yo no tenía ni tiempo ni ganas, os dejo con la mejor web (descubierta por mí) este año. Y lo siento por los que no sepáis inglés, pero al contrario de lo que ocurre con House, la traducción jamás podría mejorar el original.

Etiquetas: , , ,

ON NIGHTS LIKE THIS

Etiquetas:

domingo, enero 07, 2007

CINCO CONTRA UNO

Antes de darme el alta, mi médico me dio un consejo. Bueno, más que un consejo, fue una orden fulminante. Después de quitarme la escayola del dedo roto y comprobar la total integridad de éste, me dijo que no me tocara. Que no se me ocurriera volver a tocarme. Yo, a decir verdad, suelo ser reacio a acatar consignas dictadas por cualquier tipo de autoridad (salvo que se trate de juegos de roles, claro), pero confío en mi médico. Me dijo, además, que no tratara de hacer las cosas yo solo. No que pidiera ayuda a otras personas -sabía que yo jamás haría eso-, sino que intentara involucrar a los demás en mis actividades. Y, justo antes de que saliera de su flamante consulta, de un cajón de su enorme escritorio de nogal, sacó un tríptico impreso en papel satinado «para que le echara un ojo de camino a casa», según dijo. Así pues, y como parte de mi recuperación, aquí os reproduzco un fragmento de aquel tríptico. A mí me ha ayudado.

«Técnicas de recuperación de práctica diaria:

1) Extienda los cinco dedos de su mano izquierda. A continuación, haga lo mismo con los cinco dedos de su mano derecha. Manténgalos así durante unos segundos. Con los dedos extendidos, gire 180° su mano izquierda y, a continuación, haga lo mismo con su mano derecha.

2) Una vez comprobada la movilidad total de sus manos, muévalas.

3) Es importante que tenga mucho cuidado de no incurrir en gestos que indiquen mal gusto, tendencia política, aficiones a series televisivas o cualquier otro movimiento tendencioso o aprendido.

4) Mientras realiza el ejercicio, no es recomendable escuchar música de ningún tipo, pues ésta puede inducirle a articular movimientos en una sucesión impuesta por la melodía que no respondería a sus propios pensamientos.

5) Del mismo modo, si sabe tocar algún instrumento musical, no intente practicar ninguna pieza o técnica cualesquiera. Recuerde que el ejercicio consiste en mejorar la movilidad de las manos como entes independientes de cualquier otra herramienta o utensilio.

6) Sea todo lo creativo que quiera. No tiene por qué seguir una serie de movimientos predeterminados. Se trata de redescubrir todos los músculos y articulaciones de las manos, así como sus múltiples combinaciones.

7) Limítese a tomar conciencia de sus manos y del espacio inmediato que las rodea. Antes de volver a utilizarlas sobre otros objetos o personas, deberá ser consciente de todo lo que puede y lo que no puede hacer con ellas. Aprenda a confiar en sus manos.»

viernes, enero 05, 2007

LETRA CON SANGRE

Os dije que el 2007 sería amarillo.

Ya tenéis los cinco primeros números de la segunda temporada de los Astonishing, ahí al lado, en la columna de la derecha.

Etiquetas: