Tierra 616

domingo, enero 07, 2007

CINCO CONTRA UNO

Antes de darme el alta, mi médico me dio un consejo. Bueno, más que un consejo, fue una orden fulminante. Después de quitarme la escayola del dedo roto y comprobar la total integridad de éste, me dijo que no me tocara. Que no se me ocurriera volver a tocarme. Yo, a decir verdad, suelo ser reacio a acatar consignas dictadas por cualquier tipo de autoridad (salvo que se trate de juegos de roles, claro), pero confío en mi médico. Me dijo, además, que no tratara de hacer las cosas yo solo. No que pidiera ayuda a otras personas -sabía que yo jamás haría eso-, sino que intentara involucrar a los demás en mis actividades. Y, justo antes de que saliera de su flamante consulta, de un cajón de su enorme escritorio de nogal, sacó un tríptico impreso en papel satinado «para que le echara un ojo de camino a casa», según dijo. Así pues, y como parte de mi recuperación, aquí os reproduzco un fragmento de aquel tríptico. A mí me ha ayudado.

«Técnicas de recuperación de práctica diaria:

1) Extienda los cinco dedos de su mano izquierda. A continuación, haga lo mismo con los cinco dedos de su mano derecha. Manténgalos así durante unos segundos. Con los dedos extendidos, gire 180° su mano izquierda y, a continuación, haga lo mismo con su mano derecha.

2) Una vez comprobada la movilidad total de sus manos, muévalas.

3) Es importante que tenga mucho cuidado de no incurrir en gestos que indiquen mal gusto, tendencia política, aficiones a series televisivas o cualquier otro movimiento tendencioso o aprendido.

4) Mientras realiza el ejercicio, no es recomendable escuchar música de ningún tipo, pues ésta puede inducirle a articular movimientos en una sucesión impuesta por la melodía que no respondería a sus propios pensamientos.

5) Del mismo modo, si sabe tocar algún instrumento musical, no intente practicar ninguna pieza o técnica cualesquiera. Recuerde que el ejercicio consiste en mejorar la movilidad de las manos como entes independientes de cualquier otra herramienta o utensilio.

6) Sea todo lo creativo que quiera. No tiene por qué seguir una serie de movimientos predeterminados. Se trata de redescubrir todos los músculos y articulaciones de las manos, así como sus múltiples combinaciones.

7) Limítese a tomar conciencia de sus manos y del espacio inmediato que las rodea. Antes de volver a utilizarlas sobre otros objetos o personas, deberá ser consciente de todo lo que puede y lo que no puede hacer con ellas. Aprenda a confiar en sus manos.»