Tierra 616

domingo, enero 28, 2007

THROUGH THE LOOKING GLASS

Llevo muchos días con la mirada fija. No sé si sabéis de lo que estoy hablando. Me pasa en cualquier lugar, mientras espero el ferrocarril, mirando pasar el frío paisaje montañés, fumándome ese cigarro de más, sobre la almohada, bajo la ducha, ante la cajera del súper y contra el espejo. Hay algo que no funciona. Sigo a rajatabla mis ejercicios manuales y ya he aprendido a contener gran parte del dolor residual. La terapia la suelo hacer los lunes y los miércoles, y ya noto cierta mejoría en el dedo. Incluso me he comprado por fin la guitarra acústica que tanto quería. Pero aun así hay algo que no funciona, porque sigo con la mirada fija. El olor a maría de los perroflautistas de Gracia me deja totalmente indiferente, paso por el Raval sin hacerle el menor caso a las putas y ni siquiera los turistas sexuales de las Ramblas logran perturbar mi quietud. Mi camino se extiende firme y terso como mi propia piel. El zen me ha enseñado a contemplar el todo como a mí mismo, pues sé que en el fondo no son más que una y la misma cosa. Por eso sé que algo no funciona. Por eso sé que si miro hacia delante mientras voy avanzando y no veo lo que tengo enfrente, es que en realidad estoy cayendo hacia atrás, to the other side of forever.