Tierra 616

lunes, abril 30, 2007

GALERADAS


«Ya que Divina se ha muerto, el poeta puede cantarla, contar su leyenda, la Saga, la Conseja de Divina. La Divina-Saga habría que danzarla, mimarla con sutiles indicaciones. La imposibilidad de convertirla en ballet me obliga a utilizar palabras preñadas de ideas concretas, pero intentaré aligerarlas de expresiones triviales, vacías, huecas, invisibles. ¿Qué me va en ello a mí que fabrico esta historia? Rememorando mi vida, remontando su curso, el colmar mi celda con la voluptuosidad de ser lo que, por bien poco, no alcancé a ser, y el recuperar, para arrojarme dentro de ellos, como en negros agujeros, aquellos instantes en los que me perdía a través de los compartimentos repletos de emboscadas de un cielo subterráneo. [...] Os hablaré de Divina a merced de mi humor, mezclando el masculino con el femenino y, si, durante la narración, tengo que nombrar a una mujer, me las arreglaré, ya encontraré un sesgo, una triquiñuela, para que no haya confusión.»

Santa María de las Flores, de Jean Genet *.

Ya lo dice él mejor que yo. Y eso que llevo todo el fin de semana intentándolo.

Etiquetas: