Tierra 616

martes, junio 26, 2007

TODOS JUEGAN

Todos nos inscribimos en un orden que no es el nuestro. Desde nuestra infancia, aceptamos costumbres ajenas, a veces disparatadas, otras veces premeditadas y, en mayoría de los casos, fruto de la casualidad. Pero nos engañamos al pensar que siempre fueron nuestras, que su esencia responde a un orden intrínseco al ser humano que somos «nosotros». Es nuestra necesidad de pertenencia. Al mundo y a nuestro propio ser. La naturaleza, como las paredes de hormigón, odia el vacío. Y «nosotros» lo somos. Ni siquiera somos un trozo de arcilla maleable al antojo de un ser superior, somos un contenedor a la espera de los despojos del «otro», del que esperamos, sea nuestro redentor, el que nos dotará de ese significado último que arrojará luz sobre cada uno de nuestros actos y nos librará de culpa, pues no hacíamos sino cumplir un mandato tan esencial que ni siquiera necesitábamos conocer. Desgraciadamente, la carencia de ese ser superior nos impulsa a rellenarnos los unos a los otros, porque en el sentido del conjunto esperamos, al menos, encontrar un sentido, una máxima aplicable a la especie que se pueda alzar como ley, un edicto superior a nosotros mismos, creado, empero, por unos pocos de esos todos que somos «nosotros». Buscamos reglas para el azar, jugamos a cuestionarlas, somos escépticos ante nuestras propias mentiras, buscamos palabras para describir la hipocresía y así aislarla, enajenarla, disfrutamos del placer de tener la razón en un sistema irracional, no por sí mismo, sino por falta de referencia, por la mera ausencia de ese orden superior que nos pondría a todos en nuestro sitio, como si de verdad lo tuviéramos. El ateismo es el mayor de los absurdos; la izquierda, una mala excusa para la apatía. Ya no hay muro tras el que esconderse, ya no nos sirve el hecho diferencial, todos somos culpables. Hay que mirar con amargura los actos ajenos como si fueran propios, hemos de pertenecer a algo, y qué mejor que a nosotros mismos. Sois bacalas... pero, ¿no lo somos todos?



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