Tierra 616

viernes, septiembre 12, 2008

LAS REGLAS DEL JUEGO

«Vivimos en el eterno presente, sin memoria ni perspectivas. En la total ausencia de responsabilidad. Sólo pensamos en nosotros mismos. Es un problema estructural. Tenemos miedo: del otro, de perder, de no ser fuertes.»

Todo esto, dicho por la nueva directora del diario italiano L’Unità, es evidentemente cierto. Y lo es más cuanto más conscientes somos de la fragilidad del suelo que nos sostiene. El recordatorio constante de esa fragilidad nos convierte en constantes supervivientes. Y ya se sabe que para sobrevivir, hay que imponerse a los demás por todos los medios a nuestra disposición. Como supervivientes, imponerse a los demás por todos los medios a nuestra disposición no solamente es nuestro derecho legítimo, es nuestra sacrosanta obligación. Es un comportamiento propio de la naturaleza humana que no podemos ni debemos negar. Socialmente, es evidente que este comportamiento está más que aceptado en ámbitos de nuestra vida diaria tan variopintos como el deporte, el trabajo, el comercio o la política. En todos ellos, la finalidad es imponerse al otro, ocupar su puesto, hacerse con sus clientes, captar sus votantes. La competencia presupone el enfrentamiento. Ganar o perder, sobrevivir o perecer. Es una realidad que no podemos negar. No se trata de ideología, es nuestra naturaleza. Todo esto, repito, no es ideología. Nadie te está diciendo qué pensar. No hay ningún programa doctrinario tras estas frases. La propaganda panfletaria ya no existe. No existen las consignas. Las siglas políticas ya no tienen sentido. Las ideologías, como digo, no tienen nada que ver con esto. Las ideologías murieron hace tiempo. Hoy en día no necesitamos ideas prefabricadas, hemos dejado que sea nuestra propia naturaleza la que guíe nuestras vidas, nuestros mercados y nuestras naciones. Somos libres. Las reglas son que ya no hay reglas. Sálvese quien pueda.