Tierra 616

martes, octubre 28, 2008

MÁS GRANDE QUE LA VIDA

Hay muchas razones por las que este blog se llama como se llama. Una de ellas, quizá la fundamental, es para recordarme que la fe es una materia muerta, nacida del deseo de trascendencia de unos y de opulencia de otros. Una suma de deseos que nunca ha dado un producto real. Los resultados obtenidos durante estos veinte siglos de anales se limitan a un puñado de mitos novelados, innumerables saqueos, guerras, genocidios, control social, supresión de derechos y alguna que otra representación icónica elevada a la categoría de arte. El resto no son más que dogmas y fábulas para enmascarar las verdaderas motivaciones de las barbaridades que vemos y hacemos a diario. Pero a veces, sólo a veces, alguna de esas fábulas se nos revela no como un adorno sobre los altares de la fe dominante, sino como un graffiti en la puerta de una iglesia. A mí eso me pasó con la fábula de Zac. Y me pasó porque yo también me sacrifiqué en vano. Yo también deposité mis esperanzas en un orden superior. Yo también me confundí, me mentí, me flagelé, me humillé y me enmascaré como él. Y comprobé que, como ocurre con los deseos, la suma de nuestros odios, aunque sea hacia nosotros mismos, nunca da un resultado real. Puede que más grande, pero no real.