Tierra 616

sábado, noviembre 15, 2008

IDIOTA

Se había cortado el pelo, llevaba barba de tres días, iba envuelto en un atuendo exquisito y en un halo de tranquila madurez. Era el mismo, tal como lo recordaba, pero era más él mismo. Toda su intensidad, toda su personalidad, todo su carácter, se habían adherido a esos rasgos que ahora volvía a tener frente a mí. De nuevo, tras una fachada inconsciente y atolondrada, volví a atisbar esa aureola de paz que da el saberse dueño de uno mismo. De nuevo, tras unas palabras aparentemente vacías, volví a adivinar esa sabiduría que da el aceptar todo aquello de lo que no somos dueños. Quizá la única que podemos permitirnos. Quizá la misma que me faltó a mí cuando decidí dejar a uno de los pocos chicos que me han hecho sonreír de verdad.