Tierra 616

lunes, febrero 16, 2009

LA ERA DE ACUARIO

Por fin llegó. Y en este nuestro país, como no podía ser de otra manera, lo hizo de la mano de Radiotelevisión Española, ese ente ectoplasmático travestido en corporación dermoestética. Como anfitriona de tal magno evento, una Alaska que hizo su entrada de confetti, traca y megatrón en Poblenou subida en un carruaje, cual marismeña en la Feria de abril. Siguiendo la máxima de los sabios herméticos, la conjunción de astros que se estaba fraguando en el cosmos se reflejó en España en una suerte de orgía de buenrrollismo desencadenado como no ha parido madre. Nada puso freno a los fastos con los que RTVE querían celebrar la entrada en la nueva era (Eurovisión siempre ha sido una tapadera para llegar a retransmitir esta gala): ni los problemas de sonido, ni los becarios de la realización, ni los desahogaos que se atrevían a cantar delante de las cámaras, ni el frenillo de Alaska, ni los dobles mortales de los eurofans, ni las imputaciones del jurado, ni la Nancy pastillera, ni la Bratz rumbera. Aquella noche, nada pudo impedir que España entera, con una copa en la mano y una fluoxetina en la otra, se hermanara para darle la bienvenida a la Era de Acuario. Ahora por fin ella podrá recuperar su reino.